En plena transición, Alberto Fernández envió señales de acercamiento a gobernadores, empresarios y radicales

El presidente electo juntó a mandatarios provinciales y prometió reactivar la actividad industrial ante ejecutivos.

Alberto Fernández visitó una fábrica pyme en San Martín.

En plena transición con el presidente saliente Mauricio Macri, Alberto Fernández busca tender los primeros puentes con distintos sectores con los que deberá mantener relación una vez que empiece su mandato: gobernadores, empresarios y dirigentes políticos que no forman parte del Frente de Todos.

El primer viaje del jefe de Estado electo fue a Tucumán para la toma de mando del gobernador Juan Manzur. Fernández juntó a un grupo amplio de mandatarios provinciales que habían quedado fuera de los festejos de la victoria electoral del domingo.

Así, en lo que fue leído como un fuerte mensaje puertas adentro del peronismo, el presidente electo se mostró junto a Manzur, Sergio Uñac (San Juan), Gildo Insfrán (Formosa), Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Lucía Corpacci (Catamarca) y Sergio Casas (La Rioja).

El convite incluyó por otra parte a sindicalistas de peso como Sergio Palazzo (Bancarios), Antonio Caló (metalúrgicos) y Roberto Fernández (UTA), e intendentes del conurbano como Mario Ishii (José C. Paz), Alejandro Granados (Ezeiza) y Fernando Espinoza (electo en La Matanza) entre otros.

Uno de las líneas discursivas más repetidas por Alberto Fernández durante su tramo final de campaña tuvo que ver con el federalismo. “No quiero que los gobernadores tengan que venir a Buenos Aires a conversar con el presidente”, había dicho en Santa Fe semanas antes de los comicios, y había asegurado que deberá ser el jefe de la Casa Rosada el que visite cada provincia para conocer sus necesidades.

El armado de poder político para el próximo presidente deberá incluir, también, a parte del empresariado. La campaña de Alberto Fernández giró en torno a la necesidad de entablar mesas sectoriales para avanzar -junto al sindicalismo- en acuerdos de distinto tipo, como precios y salarios principalmente. El Frente de Todos hará hincapié en su relación con las pymes ya que, afirman, son las generadoras del empleo privado.

Este miércoles en la localidad bonaerense de San Martín, Fernández intentó enviar un mensaje fuerte para ese sector. “Lo que pasó en estos años es que a aquellos que querían producir se la hicieron muy difícil. Nosotros creemos que la Argentina no es un lugar para especular financieramente. Hay que invertir, arriesgar y poner en marcha más máquinas que empleen a más personas”, dijo ante empresarios pyme e intendentes.

Otra de las ideas con las que insistió el presidente electo durante la campaña tuvo que ver con la necesidad de “recuperar el crédito” para las empresas. Por eso, Fernández presionó públicamente para una baja de las tasas de interés de referencia -las Leliq-, que es la tasa que marca el costo del financiamiento para el sector privado.

Esta semana el Banco Central ya dio las primeras señales de que comenzará a avanzar por ese camino. Este miércoles comunicó que la tasa de interés mínima que garantizará para las Letras de Liquidez será de 63%, cinco puntos porcentuales menos que el piso vigente para octubre.

“Los argentinos están cansados de levantarse cada mañana para ver cuál es la tasa de interés que los bancos cobran del Banco Central en un juego especulativo. Las máquinas van a venir pronto, yo solo deseo que ustedes comprendan que la Argentina debe invertir para salir de este pozo en el que estamos. La especulación financiera no puede seguir más”, concluyó Fernández en San Martín.

Gestos a la UCR
También tuvo un gesto hacia el radicalismo, un sector que partidariamente forma parte de Juntos por el Cambio, aunque algunos dirigentes con ese origen -como Leandro Santoro- están incluidos en el Frente de Todos. El presidente electo encabezó un homenaje a Raúl Alfonsín, a 36 años del regreso de la democracia.

“Alfonsín fue un hombre enorme, inmenso. Un enorme presidente, un gran dirigente, que le tocó un tiempo difícil. Muchos lo juzgaron porque el día lunes todos sabemos cómo terminó el partido pero jugar el partido es otra cosa”, sostuvo Fernández al reivindicar la gestión del primer presidente tras la última dictadura militar.

La actividad, que se desarrolló en el Anfiteatro de la Universidad Metropolitana de la Educación y el Trabajo (UMET), contó con la presencia de dirigentes radicales y de representantes de espacios sociales, culturales y gremiales.

“Alfonsín levantó su dedo índice todas las veces que hizo falta para marcar las cosas que estaban mal en la Argentina. Algún editorialista, como parte de su crítica, dice ‘habla como Alfonsín, se viste como Alfonsín, es abogado como Alfonsín’. No saben lo orgulloso que me siento. Ojalá fuera un pedacito así parecido a Alfonsín”, agregó.

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