La energía, la suerte y la astrología: las creencias de los argentinos sin religión

Un estudio determinó cuáles son las instituciones en las que más confían los habitantes naturales del país. Casi el 80% cree en Dios, pero por cuenta propia.

La Segunda Encuesta Nacional sobre Creencias y Actitudes religiosas en Argentina, elaborada por investigadores del Conicet, demostró que casi el 80% de las personas de nacionalidad argentina cree en Dios, aunque subió el número de quienes se consideran “sin religión”.

El catolicismo bajó 13 puntos para llegar al 62,9% de los argentinos encuestados, mientras que el 18,9% se autoproclamó “sin religión” y el 15,3% simpatiza con grupos evangélicos. Del resto se determinó que hay otras adscripciones, como los Testigos de Jehová o el judaísmo, que rondan el 1% de la población.

Hace 11 años los católicos representaban el 76,5% de la población mientras que los evangélicos eran el 9%, seis puntos por debajo de su cifra actual.

Pero aunque “la encuesta revela que la creencia en Dios es del 80%” en el país, el “contexto de incredulidad en las instituciones en general” afectó a las organizaciones religiosas tanto como a cualquier otra, según el sociólogo Fortunato Mallimaci, director de la investigación.

Mallimaci aclaró que ese panorama “podría explicar por qué el 60% de los creyentes reconocen que su relación con Dios la manejan por su propia cuenta y el 30% se vinculan por medio de la asistencia a un templo”.

El estudio se realizó en base a 2421 casos de mayores de 18 años de los mayores conglomerados de todo el país, y los resultados se compararon con los de la Primera Encuesta Nacional sobre Creencias y Actitudes religiosas en Argentina, que se hizo en 2008.

Del estudio de este año se desprenden datos para temas actuales, como que el 50% de la población encuestada considera que el aborto debe estar permitido en algunas circunstancias, mientras que sólo 2 de cada 10 personas afirmaron que debe estar prohibido siempre.

Según adscripción religiosa, 6 de cada 10 evangélicos y 8 de cada 10 católicos no está de acuerdo en prohibir siempre al aborto.

Mallimacci, que es doctor en Sociología por la École des Hautes Études en Sciences Sociales de París y ex decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, trabajó con los sociólogos Verónica Giménez Béliveau y Juan Cruz Esquivel en el Conicet.

“Hace 11 años realizamos la Primera Encuesta Científica sobre Creencias y Actitudes Religiosas en Argentina y esta segunda edición nos permite, por primera vez, comparar las continuidades y las rupturas”, explicó Mallimacci.

Así, por ejemplo, se pudo determinar que el 60% de las personas encuestadas cree que el Estado no debe financiar las confesiones religiosas, y “apenas el 6,4% se pronunció a favor del sostenimiento exclusivo a la Iglesia Católica”.

Más allá de la fe en Dios (que perdió 10 puntos en 11 años para ubicarse con el 81,9%) y en Jesús (el 82,5% de los encuestados lo nombró contra el 91,8% de 2008) se hicieron sentir las creencias en otras figuras religiosas.

Por ejemplo: los santos (58%), la Virgen (64,5%; contra casi 80% en 2008), el diablo (46%) y el infierno (43%), el Espíritu Santo (75,9%) los ángeles (66,2%) y la vida después de la muerte (58,9%).

Pero, ¿en qué creen los argentinos que no creen?
En cosas como la energía (71%), la suerte (55%), los ovnis (36,8%), la astrología (33%) y, en un divino séptimo lugar aparece Dios -en su etapa más despojada de la religión organizada- con un 28,6%. Detrás quedaron los curanderos (27%) y el Gauchito Gil (23%).

El noroeste argentino es la “región más católica” del país, mientras que en el Área Metropolitana de Buenos Aires y la Patagonia “se registra la mayor proporción de personas sin religión”, y en el nordeste el porcentaje de evangélicos supera al del resto de Argentina.

El catolicismo se distribuye más o menos igual en todos los segmentos, pero a mayor nivel educativo, más personas se identifican como “sin religión”. Mientras tanto, el informe del Conicet reflejó que las personas de 65 años y más se identifican en mayor medida con el catolicismo mientras que entre los jóvenes crecen las opciones evangélicas y sin religión.

La elección de Francisco como Papa no afectó el nivel de religiosidad del 82,4% de los consultados pero un 7,9%, confesó que aumentó, y un 7,3%, que disminuyó.

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