Un triatleta logró escapar del ataque de un caimán: «Sentí un dolor frío y supe que tenía que quitármelo de encima antes de que me hiciera aún más daño»

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Jonathan Bruney, un joven triatleta de 31 años que entrenaba para la próxima edición del Ironman en Augusta, fue atacado por un caimán mientras nadaba en el río Savannah, Carolina del Sur. Durante una sesión de entrenamiento, Bruney sintió de repente la mordida del reptil en su brazo derecho y reaccionó instintivamente para salvar su vida.

Un triatleta logró escapar del ataque de un caimán: «Sentí un dolor frío y supe que tenía que quitármelo de encima antes de que me hiciera aún más daño»

El incidente ocurrió alrededor de las 10:35 de la mañana del domingo 23 de agosto, cuando Bruney, acompañado por varios compañeros, realizaba una práctica que incluía una simulación completa de la carrera: nadar río abajo, recorrer parte del circuito en bicicleta y correr por el Greeneway. El grupo ingresó al río desde la rampa para botes en el parque SRP en North Augusta, vestidos con trajes de triatlón y con boyas de seguridad de color neón.

Bruney relató a la filial de CBS, WRDW, que nunca habría expuesto a sus compañeros a un peligro deliberado y que las probabilidades de un ataque de caimán son extremadamente bajas. Sin embargo, de un momento a otro sintió un fuerte golpe en su lado derecho, que inicialmente confundió con un tronco, hasta que experimentó un frío dolor que recorrió su brazo.

El caimán, que según el Departamento de Seguridad Pública de North Augusta medía entre 1,2 y 1,5 metros, tenía su mandíbula aferrada al brazo de Bruney. El triatleta gritó para alertar a quienes estaban cerca y, consciente del riesgo de que el animal pudiera girar o incluso realizar una voltereta mortal, actuó rápido. Explicó que sabía que debía apuntar a los ojos del caimán, por lo que colocó su mano sobre el hocico y presionó con su pulgar izquierdo su globo ocular hasta lograr que lo soltara, pese a haber sido arrastrado bajo el agua.

Luego del ataque, Bruney sufrió una hemorragia significativa. Su compañero Matthew Davis, triatleta y ex socorrista especializado en zonas remotas, le aplicó primeros auxilios usando el cordón de la boya de natación como torniquete, lo que fue clave para detener la pérdida de sangre y salvar su vida. Como no tenían celulares a mano, caminaron por el muelle hasta encontrar a un hombre que paseaba perros y le pidieron que llamara al 911.

El triatleta fue trasladado a un hospital local, donde le informaron que sus lesiones afectaban principalmente la piel y la grasa, sin daños importantes en los músculos. Debido a la gravedad de la herida, requirió una intervención quirúrgica para suturarla. Bruney afirmó: «Claramente podría haber sido mucho peor, la lotería esta vez estuvo de mi lado».

El triatleta aclaró que no hubo interacción previa con el caimán, ni se acercaron ni alimentaron al animal antes del ataque. Las autoridades realizaron un registro en la costa para localizar al reptil, sin éxito, y notificaron al Departamento de Recursos Naturales de Carolina del Sur.

Aunque deberá guardar reposo durante tres o cuatro semanas, Bruney confía en poder participar en el Ironman Augusta, previsto para el 27 de septiembre. «No le tengo miedo al agua, pero le tengo un gran respeto a lo que contiene, por supuesto. Considero este incidente como un accidente fortuito y no me quitará la posibilidad de hacer lo que amo», sostuvo.