Efectivamente, en la mesa de reunión solo hay hombres. Y me pregunto si esa es la fotografía real de la discapacidad. Si esa fotografía ofrece una idea verídica de quienes trabajan por los derechos y las mejoras en las vidas de las personas con discapacidad.
La realidad, sin embargo, es más amplia. En esa fotografía, por ejemplo, faltan – y son absoluta mayoría – las mujeres que en las familias se ocupan de las personas con discapacidad. Son las abuelas, las madres, tías, hermanas, amigas y vecinas de estas personas.
En esa fotografía no están las mujeres, y también son mayoría, que trabajan como terapeutas, profesoras, psicólogas, doctoras, maestras acompañantes de niños, jóvenes y personas adultas con algún diagnóstico de discapacidad.
Faltan las mujeres que llenan los foros de congresos, seminarios, charlas, talleres, diplomados y carreras relacionadas con la educación de las personas con discapacidad. Y cuando se asiste a cualquier evento de estos, uno llega a pensar si es que no invitan a los varones. Claro que están invitados, pero no van.
Y tampoco están en la fotografía, y siguen siendo mayoría, las mujeres que dirigen, coordinan, trabajan y colaboran con fundaciones, ong’s, instituciones, asociaciones y otros colectivos relacionados con la discapacidad.
Y como sucede siempre, haya o no representación de las mujeres, no están – y nunca lo están – las personas con discapacidad.
ACERCA DEL AUTOR:
Tomás Rubio
Equipo ARTISTIK-MENTE (Santo Domingo)
Un espacio de arte y bienestar.
Fuente: Autismo Diario
Mundo Azul Música las 24 hs

¿Nadie ha roto el hielo todavía?
Tu opinión es importante para nosotros. Sé la primera persona en dejar un comentario.
Empezar conversación ahora